Una pizzería diferente

De Nápoles a San Juan del Puerto

La pizza según la RAE: especie de torta de harina amasada, encima de la cual se pone queso, tomate frito y otros ingredientes, y que se cuece en el horno.

Precisamente el tomate es la clave para situar su origen, tal y como hoy la conocemos, en Italia, aunque una base de pan con ingredientes ya podríamos situarla incluso en la antigua Grecia. Hay constancia de que entonces se usaban los llamados panes planos, condimentados con especias, hierbas y cebolla.

Sin embargo, el “pomi d ́oro” (“manzana de oro” en español) ha sido, como decíamos, la clave. Importado desde América se creía que el tomate era venenoso, y sin saber si fue innovación o necesidad, en torno a 1544 en las áreas pobres de Nápoles se añadió la salsa de tomate a la parte superior de un pan plano. Éxito rotundo.

La palabra pizza proviene posiblemente del latin, más concretamente del verbo “pinsere”, que significa “machacar, presionar, aplastar”, y que hace clara referencia a la forma en que se elabora la masa, así como a su origen en una forma de pan plano.

Las migraciones de italianos por la propia Italia y posteriormente por el mundo han contribuido a la expansión de la pizza. Es en la actualidad el producto alimenticio más consumido en el mundo.

Rio Rosso pone su empeño en seguir la línea originaria, y por qué no, iniciar una propia. Queremos plasmar toda la ilusión y el cariño sobre la pizza que hacemos para que, esperemos, acabe siendo tu pizza favorita.

Los productos

Buscamos siempre mejorar nuestra pizza buscando lo mejor Desde la harina hasta el orégano, pasando por los quesos o el tomate. Todo ha sido seleccionado

Fermentación

Aquí está una de las claves, mínimo 24 horas, nuestra fermentación larga permite a la pizza contener todo su sabor, una gran coloración y algo muy importante, favorece la digestión

Fresco y artesano

Presumimos de frescura Desde nuestras masas hasta el york o el champiñón, además, no verás dos platos iguales, sólo recordarás el sabor

Como elaboramos y condimentamos nuestras pizzas y por qué nos apasiona

Estiradas a mano una a una mediante un proceso que permite mantener todas sus cualidades. Una vez condimentadas, 320 grados le esperan y al plato. Ingredientes de primera calidad seleccionados para que en su justa medida creen una fusión de sabores increíble.


Una pizza artesana, elaborada siguiendo siempre las mismas pautas, siendo exigente con todo su proceso y los productos que interfieren en su receta, es símbolo de calidad.

Tras muchos años de maltrato, se empieza a reconocer a la pizza como alta restauración.


Su versatilidad es sinónimo de su éxito mundial. Pocos productos se adaptan tan bien a los productos típicos de cada zona. Sentidos, olores, colores, texturas, sabores... en ese orden hace una pizza trabajar a tus sentidos. Comer pizza es todo un placer.